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Sábado 18 de Julio de 2009

Alberto Dibbern: ejes para la ley del nivel superior

Transcuridas las cuatro jornadas de deliberaciones y debates de la Conferencia Mundial de Educación Superior, los acuerdos alcanzados quedaron plasmados en la declaración final del documento. En líneas generales, la delegación argentina que participó del encuentro se mostró satisfecha por los resultados, porque “marca claramente la línea que tendrá que tener la nueva ley de educación superior”.

"Realmente el saldo de los debates es muy bueno, porque se pudieron ratificar conceptos que son muy importantes, cobre todo el que declara a la educación superior como un bien público”, reflexiona Alberto Dibbern, secretario de Políticas Universitarias de la Nación. Junto con el ministro Juan Carlos Tedesco, y los rectores Darío Maiorana y Eduardo Asueta _de la UNR y la Uner, respectivamente_ Dibbern participó de los debates desarrollados en París.

El funcionario nacional cuenta que otro eje de trabajo estuvo marcado por “la importancia que tiene un presupuesto sostenido por parte de los gobiernos en la educación superior, y la expansión planificada frente a la fuerte demanda que le espera en los próximos años”.

“Sobre este punto _agrega_ se puso el acento en el cuidado que hay que tener con las ofertas trasnacionales que no sean de calidad”.

Por ello se muetra conforme de lo plasmado en la declaración final, porque en sus aspectos centrales “fueron temas que sostenemos casi por unanimidad los países de América latina y el Caribe, por eso los representantes de los países de la región salimos muy conformes”.

Ley universitaria

Pero la letra de los acuerdos a los que arribaron funcionarios y académicos en la sede francesa de la Unesco tienen para Dibbern un anclaje local bien claro: “A nosotros nos marca claramente la línea que tendrá que tener la nueva ley de educación superior”.

“Acá hay algunos puntos con los que se acabarían algunas posturas, porque si alguien piensa que la educación superior no tiene que ser un bien público, sino un servicio comerciable, lo resuelto en París lo define claramente, así como la garantía de la calidad de la oferta”, puntualiza.

Sostiene que se trata de claves que nacen desde la Unesco para las políticas educativas de los próximos años, “y en nuestro caso son un insumo importante para una futura ley universitaria”. Legislación que si bien ya comenzó a debatirse en foros y en las comisiones de Educación del Congreso, aún espera su tiempo político para ser presentada en el recinto legislativo.
 

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