Edición Impresa
Domingo 13 de Diciembre de 2015

Alarma por infartos en menores de 45 años

Lo advierten cardiólogos rosarinos. En muchos casos se relaciona con el tabaquismo, la diabetes, el estrés y el sedentarismo. El consumo de cocaína también es frecuente en esta población y tiene un impacto en la salud cardiovascular que se desconoce.

Cardiólogos de la ciudad de Rosario están alarmados ante un incremento en la incidencia de infarto agudo de miocardio en pacientes jóvenes. Así lo manifestaron profesionales que integran la Sociedad de Cardiología de Rosario (SCR) quienes están asistiendo — con mayor frecuencia— a personas de menos de 45 años con problemas graves en el corazón. La mayoría de estos pacientes tiene uno o más factores de riesgo, entre ellos: tabaquismo, diabetes, estrés, sedentarismo y/o consumo de cocaína.
  El infarto es una patología que suele ser más común después de la quinta década de la vida, su presentación es rara en edades más tempranas “pero en otras ciudades, y también en nuestro medio, se viene detectado un incremento en su incidencia en menores de 45 años”, destacó Claudio Cigalini, presidente de la SCR.
  Quienes sufren un infarto siendo jóvenes tienen, por lo general, ciertos hábitos que los exponen a sufrir problemas en el corazón: “En comparación con los pacientes de mayor edad quienes se infartan antes de los 45 tienen una mayor prevalencia del hábito de fumar y/o diabetes, estrés, sedentarismo, y también se da mucho el consumo de cocaína”.
  La adicción a esta droga merece un párrafo aparte. Cigalini detalló que “el consumo de cocaína, que es un potente vasoconstrictor, es una de las principales causas de infarto en gente joven. El problema es que muchos pacientes (algunos de ellos profesionales o con cargos ejecutivos) tienden a negar el antecedente de adicción durante la primera entrevista con el médico que lo asiste”.
  En ocasiones — agregó— la persona revela su hábito durante la fase de seguimiento, muchos meses después del evento, cuando ya ha establecido una relación de mayor confianza con su profesional.
    “Es muy importante que el médico lo sepa, no sólo en el momento de intervenirlo (es decir en la etapa aguda) ya que se puede recurrir a cierta medicación que neutralice el efecto de la droga, sino sobre todo luego, a la hora de encarar la rehabilitación porque si no el tratamiento será incompleto y por lo tanto insuficiente”.
  ¿La gente desconoce que el uso de sustancias como la cocaína puede afectar su corazón e incluso llevarlos a la muerte? “Si, no se relaciona el consumo de cocaína con un efecto negativo para el corazón. De por si esta adicción es un tema tabú en nuestro medio, mucho más cuando se trata de personas que se mueven en determinados círculos sociales, que tienen en apariencia una vida saludable”, destacó el cardiólogo.
  “Vemos que hay un consumidor que incluso puede ser social, que toma cocaína en una fiesta, en una situación puntual pero que no sabe que también está expuesto aunque lo haga cada tanto. Hay que conocer que consumir cocaína puede llevarte a tener un episodio cardíaco serio”.
  Inmediatamente después de consumir se ingresa en el período de mayor vulnerabilidad: “La cocaína es un excitante poderoso, importante, que genera una descarga de catecolamina fuerte en todo el organismo; se acelera la frecuencia cardíaca, aumenta la presión arterial ... es una droga constrictora corononaria que provoca una disminución de la luz en las arterias. Esta combinación de efectos, sumado a un espasmo coronario te puede llevar a un infarto, mucho más si sumás otros factores de riesgo como puede ser el hábito de fumar tabaco, kilos de más, falta de actividad física, hipertensión”.
  Cigalini comentó que no siempre la persona que se infarta después de consumir cocaína llega a tiempo a una guardia médica donde pueden ayudarlo a superar el problema. “El dolor se minimiza, salvo que sea realmente insoportable, pero esto pasa con casi todas las personas que padecen un problema coronario. No se registran los síntomas y se llega tarde”, mencionó el cardiólogo quien recordó que arribar a una guardia donde se pueda practicar una angiolastia de urgencia es fundamental para poder sobrevivir al episodio.

Desconocimiento
y negación

“Cuanto más joven es el paciente menos piensa que lo que está teniendo es un problema cardíaco. A los 20, 30 o 40 años no tenés presente que podés sufrir un infarto”, reflexionó Cigalini, y agregó: “Por eso, desde la Sociedad de Cardiología estamos elaborando un proyecto con el apoyo de la Municipalidad de Rosario para difundir los síntomas del infarto entre los jóvenes, y desde ya, advertir sobre las causas que pueden provocar esta situación. También queremos trabajar en la concientización, saber realizar una reanimación cardiopulmonar es clave porque muchas personas con infarto debutan con una muerte súbita y es necesario que quienes están cerca sepan como asistirlo”.
  Antes de fin de año se llevará a cabo la Semana del Infarto en Rosario, tendiente a generar conciencia en la población, a reconocer los malos hábitos como el hecho de fumar, y cambiarlos, y también a sumar a personas de todas las edades para que conozcan las técnicas de reanimación. Las actividades de difusión continuarán durante todo 2016.
  El cardiólogo señaló que “la inmensa mayoría de quienes tienen un problema coronario severo siendo jóvenes son fumadores. Es rarísimo que no lo sean”. Por eso, remarcó, "las campañas para dejar el pucho tienen que seguir más vigentes que nunca, no sólo para convencer a los fumadores de las bondades de abandonar el cigarrillo sino también para evitar que los jóvenes tomen este hábito tan perjudicial".

Pronóstico

El presidente de la SCR señaló que si alguien de menos de 45 años tiene un infarto y es asistido a tiempo por profesionales y además se le hace una angioplastia coronaria en forma rápida puede tener muy buen pronóstico, puede hacer después una vida normal. "Desde ya que es imprescindible que ingrese en un programa de prevención secundaria donde deberá practicar hábitos saludables, abandonar el pucho, dejar de consumir cocaína u otras sustancias tóxicas, y cuidar su alimentación. Aunque no es fácil, en los jóvenes es más simple adaptarse a estos cambios que cuando se infarta alguien mayor. El shock de tener un problema en el corazón siendo joven es muy fuerte, y por eso, con el apoyo necesario estas personas (en su gran mayoría son hombres) asumen que deben enfrentar cambios para seguir viviendo”.
  Como consejo válido para todos, Cigalini remarcó que “independiente de la edad o sexo es importante tener conciencia del riesgo individual, saber identificarse como paciente de riesgo y consultar rápidamente cuando se siente un dolor de pecho sospechoso que no calma en 10 minutos”.

Navidad y Año Nuevo

En diálogo con Más, el médico también se refirió a los excesos durante estas semanas previas a las fiestas y durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo ya que es habitual que las guardias médicas funcionen sin pausa estos días. “Quienes estamos en cardiología sabemos que vamos a trabajar un montón, lamentablemente. Sucede que hay un consumo de sal mucho mayor, se come exageradamente, se bebe sin control y todo eso genera un combo bastante explosivo para quienes ya tienen una insuficiencia cardíaca pero también para quienes no la han tenido”.
  El cardiólogo señaló que “el calor, la ansiedad, los enojos que a veces se potencian en estos días, sumados a las transgresiones alimentarias y alcohólicas pueden ser mortales”, y agregó: “La gente no sabe que las bebidas con alcohol son tóxicas en forma directa para el corazón, que el exceso de grasas y de sal pone a las arterias más vulnerables, las inflama y eso hace aumentar los riesgos. Es muy común que en diciembre el paciente cardíaco se descompense porque no respeta la dieta, porque simplemente una noche comió y tomó sin control”.
  “Sabemos que no es fácil, que a todos nos cuesta, que están las despedidas, los encuentros con amigos, con la familia, pero la mejor recomendación desde la Sociedad de Cardiología de Rosario es pasar unas fiestas en paz, moderadas en cuanto a alimentos y bebidas y sin riesgos de terminar en una guardia médica por un problema en el corazón”.

Comentarios