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Jueves 27 de Octubre de 2016

Alarma en Diego de Alvear por el riesgo de desborde de La Picasa

Los vecinos de la localidad del extremo sur de la provincia se movilizaron y cortaron la ruta 7 en reclamo de urgentes obras.

Vecinos de Diego de Alvear cortaron la ruta 7 ante la grave crisis hídrica que padece la localidad y ante un eventual desborde de la laguna La Picasa que anegaría una vez más esa arteria nacional tal cual sucedió desde el año 1999 hasta 2007. Además se quejaron por el desplome de varios pozos ciegos en el ejido urbano como consecuencia de la saturación de las napas de agua.

Diego de Alvear es una localidad de alrededor de 2 mil habitantes ubicada en el punto más austral de la bota santafesina junto con Aaron Castellanos. Se ubica a pocos kilómetros de la intersección de la ruta nacional Nº7 y la provincial Nº14.

Esos dos fueron los distritos más complicados cuando se produjo el desborde de la laguna en el año 1999, por eso se movilizan ante cualquier posibilidad de que esa situación vuelva a ocurrir.

Ayer un grupo de vecinos acompañados del presidente comunal, Daniel Sagardia, cortaron intermitentemente la ruta nacional 7 y amenazaron con seguir haciéndolo hoy si no encuentran respuesta al reclamo.

Por un lado piden precisiones acerca de la posibilidad de que quede nuevamente anegada la ruta y por el otro reclaman la urgente construcción de cloacas ya que el desborde de muchos pozos ciegos del pueblo "representan un foco infeccioso", dijo un vecino.

Para Sagardia "la problemática es muy complicada. Tenemos el agua a punto de ingresar a la localidad y encima estamos saturados de agua.

Esto hace que los pozos ciegos colapsen y ya estamos viendo cómo varios de ellos se hundieron con todo lo que eso significa para la comunidad que ya padeció esta situación hace varios años atrás".

Durante ocho años la región sur de Santa Fe y de Córdoba sufrieron una caída de sus economías regionales, producto del corte de la ruta 7.

De allí la preocupación de los habitantes cuando observaron que faltan obras para evitar el anegamiento de la ruta.

En su momento, año 2008, había sucedido algo similar pero en aquel año la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) desmintió que hubiera existido la posibilidad del corte de ruta; hecho que finalmente fue así.

No obstante, lo que encendió la mecha de los vecinos de Diego de Alvear para llevar adelante los cortes programados y parciales de la ruta 7 en el día de ayer fue la idea de que podrían volver a vivir el infierno que padecieron durante largos años y que por el momento lo viven en el anegamiento de su casco urbano. Lo que no es poco, por cierto.

Red social. Como suele suceder en estos casos, las redes sociales se convierten en el lugar preferido para expresar la preocupación comunitaria. Así fue como en el muro de la joven de Diego de Alvear, Estefania Silvestri, se pudo leer un encendido reclamo que se reprodujo en decenas de otros muros.

Allí la joven explica que "Diego de Alvear vive en emergencia hídrica desde el año 2001. Nos encontramos atravesando una situación crítica, desesperante, ya que el agua brota de las calles (en algunas partes hay de 3 a 5 centímetros de agua), sufrimos diariamente desmoronamiento de pozos y habitantes perjudicados por problemas de salud ocasionados por el agua contaminada. Las paredes de las casas se encuentran con humedad, en casos, de hasta un metro de altura y comienzan a rajarse".

Agrego que "también peligra el corte de la ruta nacional 7 ya que el agua está a punto de subirse sobre la calzada".

No funciona el bombeo. Alertó además que "el bombeo no se encuentra en funcionamiento", por lo que ayer "a la mañana y durante todo el día, los vecinos de Diego de Alvear decidieron cortar de forma pacífica la ruta 7 en el acceso a la localidad, en señal de protesta por la falta de soluciones al problema hídrico".

"La circulación por la ruta 7 solamente se demora un rato cada media hora. Es la única manera que tenemos de llamar la atención ante los graves problemas que estamos sufriendo por la altura de las napas y el crecimiento incesante de la laguna La Picasa", sostiene la misiva a modo de súplica.

Obra histórica. El tramo comprendido entre los kilómetros 380 y 390 de la ruta nacional Nº7 permaneció bajo el agua desde el año 1999 y se extendió por el lapso de ocho años hasta que finalmente fue habilitada durante la gestión del ex presidente Néstor Kirchner. Fue el propio ex mandatario quien tuvo uno de sus últimos actos como presidente en la localidad de Rufino para anunciar esa vital obra.

Así fue como la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) recuperó el tránsito en esta vía de comunicación, interrumpida desde 1999 por el desborde del espejo de agua. La obra representó la construcción de un terraplén de aproximadamente diez kilómetros sobre la antigua traza de la ruta, con mejoras al proyecto original que elevó de 45 a casi 67 millones de pesos el costo.

Se utilizaron materiales pétreos, y la colocación de una membrana geotextil, con lo que se logró alcanzar una cota superior a los niveles del agua circundante. Sobre este "pedraplén" se procedió a la conformación del núcleo de suelo con agregado de cemento. Ese basamento quedó con un espesor promedio de un metro y un ancho de quince, lo que dejó a cada lado de la ruta cerca de tres metros de banquina.

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