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Martes 18 de Octubre de 2016

"Al padre Juan lo asesinó la mafia que él denunció"

Los curas villeros de Buenos Aires dicen que tienen la "certeza" de que al sacerdote Viroche lo ultimaron los mismos que lo amenazaban

Los curas villeros de Capital Federal y Gran Buenos Aires aseguraron ayer que tienen la "certeza" de que al sacerdote Juan Viroche, cuyo cadáver fue encontrado hace casi dos semanas en su parroquia de Tucumán, "lo mató la mafia que él denunció y por la cual fue amenazado".

En tanto, la muerte del padre Viroche, de 47 años, estuvo ayer presente en el máximo nivel de la Iglesia, en el marco del encuentro que mantuvo la cúpula del Episcopado, encabezada por José María Arancedo, con el Papa Francisco en el Palacio Apostólico del Vaticano.

Durante la reunión de 40 minutos con el Sumo Pontífice, "el tema (de la muerte de Viroche) fue mencionado sólo tangencialmente, una mención de los obispos", reveló a Télam una fuente eclesiástica.

Un documento firmado por curas que trabajan en villas del área metropolitana encabezados por el sacerdote José María Di Paola, conocido como padre Pepe, señala que "a medida que pasan los días crece la certeza de que al padre Viroche lo mató la mafia que él denunció y por la cual fue amenazado.

"La mafia es como una mancha de aceite que lo invade todo, no hay institución a la que no pueda alcanzar. Y le seduce todo lo que de alguna manera detente poder. Por consiguiente no confundamos la mafia del narcotráfico con dos pibes jóvenes que usan visera", difundieron en el escrito al que accedió Télam.

Los curas villeros definieron que "la mafia busca complicidades a través de la corrupción. La corrupción es proselitista, crece, contagia, se justifica y llega un tiempo en el que se terminan sacrificando al dios dinero las convicciones de toda una vida, amistades, la propia familia".

"Con una mirada creyente podemos decir que todos tenemos pecados, lo que no podemos permitirnos como sociedad es dialogar con la tentación de la corrupción en sus distintas formas. Si lo hacemos estaremos aportando el caldo de cultivo para que se consoliden las mafias en nuestra querida Patria", expresaron los sacerdotes.

De acuerdo a esta conclusión "las mafias están detrás de la trata de personas y del narcotráfico por nombrar dos ejemplos, pero hay más".

"Las mueve el deseo de acumular dinero, sin importarles que esté salpicado de sangre inocente. Sin importarles el dejar hipotecadas vidas de niños y niñas, adolescentes y jóvenes", resaltaron.

Los curas villeros enviaron un "sentido saludo a la familia, a la comunidad parroquial y a los barrios donde el padre Juan (Viroche) ejerció su ministerio sacerdotal y un fuerte abrazo a todo el clero de Tucumán que ha perdido un hermano".

"Y celebrando con alegría la canonización del cura Brochero -cuyo modelo sacerdotal, nos interpela e inspira-, renovamos el compromiso pastoral con nuestros barrios, con el anhelo de que a través de nuestras obras nuestro pueblo sepa que comprendemos su dolor", concluyeron.

Hipótesis de suicidio. Este documento fue difundido luego que los peritajes realizadas el viernes último por la Gendarmería Nacional en el lugar donde fue encontrado ahorcado el cura no permitieron hallar elementos que indiquen la presencia de otras personas.

Según las fuentes, esos datos corroboran los resultados de las primeras pericias de la policía tucumana y fortalecen la hipótesis del suicidio que desde un primer momento sostuvo el fiscal Diego López Avila.

Los peritos de la fuerza federal, que llegaron a Tucumán con modernos equipos, incluyendo un georradar, analizaron el lugar donde fue hallado el cuerpo del sacerdote y otras zonas del lugar, donde no encontraron huellas ni otros rastros que les permitieran sospechar que hubo otra persona en el sitio. También trascendió que en el basurero de la casa parroquial, en la cual residía el cura, se encontró el envoltorio de una cuerda para autos que sería la que supuestamente utilizó Viroche para matarse y se esperaban los resultados para determinar si contienen las huellas del sacerdote o de otra personas.

Los voceros agregaron que otro elemento que llamó la atención de los investigadores fue que un día antes de ser encontrado muerto hizo una transferencia a nombre de un familiar de la camioneta Ford Eco Sport que había adquirido usada.

El obispo de Merlo-Moreno, Fernando Maletti, comparó la muerte de Viroche con la del cura Carlos Mugica, asesinado en 1974 por sicarios de la organización paramilitar Triple A, mientras que el padre Pepe aseguró que su par fue "víctima de la mafia" y el activista solidario Juan Carr consideró que al párroco "lo mataron". Monseñor Maletti formuló esta comparación el 6 de este mes al oficiar una misa en memoria del padre Viroche en la Parroquia de San Cayetano del barrio porteño de Liniers, donde fue párroco, acompañado por los mismos sacerdotes que firmaron el documento difundido ayer.

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