Ovación
Miércoles 15 de Junio de 2016

Al desfile argentino le faltó el gol histórico de Messi

Argentina goleó caminando a Bolivia, terminó primera cómoda, pero Leo no pudo alcanzar a Batistuta como el máximo goleador argentino.

Pasó lo que todo el mundo sabía que iba pasar, aunque no ocurrió lo que la gente estaba esperando con la misma ansiedad con la que un chico aguarda un juguete en las vísperas de la Nochebuena. Es que el final en el desfile de Argentina contra Bolivia no hubo espacio para que Lionel Messi gritara ese bendito gol número 54 y alcanzara a Batistuta como máximo goleador histórico de la selección argentina (a la madrugada voló hacia Boston). Fue 3-0, resuelto en el primer tiempo y con Argentina más dueña del grupo D que nunca.
   Pero volviendo a Messi, tampoco tuvo muchas posibilidades de instalarse aún más arriba de lo que está en la historia. Porque jugó sólo un tiempo, aunque él es capaz de cambiar todo en un abrir y cerrar de ojos. Pero le tocó lidiar, como millones de veces en su carrera, contra once piernas que le salieron a la caza. Porque los bolivianos le hicieron sentir el típico rigor de sentirse holgadamente inferiores en algún cruce o en una disputa.
   Así y todo, Messi gozó de un tiro libre que se fue cerca y también protagonizó una jugada, con caño incluido al arquero Lampe, pero todo estuvo anulado por posición adelantada. Y otro remate que se fue por arriba del travesaño.
   En esos 45 minutos que jugó, el rosarino desnudó las terribles ganas de alcanzar a Batistuta. Hasta se peleó con Campos, quien le metió una patada, pero igual se le plantó al mejor estilo del Cabezón Oscar Ruggeri.
   Otra vez Martino buscó dosificarle las cargas. Aunque eso no lo exonera al Tata de haber dicho de nuevo una cosa y después terminó haciendo otra. Como en la previa contra Chile, dio a entender que Leo sería titular, pero al final lo cuidó. Lo guardó para el postre. Para que convirtiera ese bendito gol 54 y empatara a Batistuta.
   Pero anoche no pudo ser. Igual, le sobra tiempo en esta Copa América 2016 para lograrlo. Es inimaginable pensar que Leo se irá de Estados Unidos sin ser el máximo goleador histórico de la selección. Incluso, como viene tan derechita la cosa, no habrá que extrañarse si el sábado contra Venezuela se da otra de sus panzadas habituales.
   Lo que todos esperaban sucedió a medias. Nadie dudaba de que Argentina lo bailaba a Bolivia. Tampoco que Messi ayudaría con un grito en la goleada. Esto último falló. Puede fallar diría Tu Sam. Seguramente el rosarino se guardó lo mejor de su repertorio para lo que viene. Ahí cuando más lo necesitará el equipo porque se ingresa a la etapa que sólo reconoce a ganadores y perdedores con la fuerza de la clasificación o la sepultura de la eliminación.
Campos desafió a Messi y después le pidió la 10
Campos, el 10 de Bolivia, tuvo un encontronazo con Lionel Messi en el segundo tiempo y se pusieron cara a cara. Innecesario porque el partido estaba 3-0. Pero después todo quedó en la nada, las diferencias quedaron en el campo de juego y el volante boliviano le pidió la camiseta al 10 de la selección argentina. Al mismo tiempo, un ayudante de Baldivieso le solicitó una foto a la Pulga, quien tiene un magnetismo tremendo. Seguramente al ex jugador de Newell's no le debe haber gustado eso, ya que tiempo atrás criticó a sus futbolistas porque pensaban más en la foto que en jugar.

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