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Jueves 14 de Julio de 2016

Ahora los soldados apelan al ballet para bajar el nivel de estrés

Una vez a la semana cambian las botas por las zapatillas de baile en una clase destinada a aliviar

Los soldados surcoreanos encontraron la receta para disminuir el estrés que les implica vigilar la frontera con Corea del Norte en la zona desmilitarizada. Para sobrellevar el trabajo en uno de los lugares más armados del mundo tienen un secreto que rompió todos los esquemas: el ballet.
Una vez a la semana quince soldados cambian las botas por las zapatillas de baile en una clase destinada a aliviar el estrés de la vigilancia de la frontera más fortificada del mundo. "Hay mucha tensión aquí ya que vivimos en la unidad que está a primera línea del enemigo, lo que hace que a veces me sienta inseguro", explica Kim Joo-hyeok, un sargento de 23 años de edad que casi ha cumplido con los dos años de servicio militar obligatorio para los hombres de Corea del Sur.
"Pero a través de ballet, soy capaz de mantener la calma y encontrar el equilibrio, así como construir lazos de amistad con mis compañeros", añade Kim, que está aprendiendo ballet por segundo año y tiene previsto seguir cuando acabe el servicio.
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En clase los 15 estudiantes se quejan porque les supone un gran esfuerzo hacer un espagat, pero se ríen aliviados cuando la profesora cuenta solo hasta cinco y les deja relajarse. Con pantalones cortos y camisetas, los miembros de la 25 División del ejército recibe clases semanales de una bailarina del Ballet Nacional de Corea bajo un programa que comenzó el año pasado y que ya ha incluido una actuación del Lago de los Cisnes de Tchaikovsky.
Lee Hyang-jo, la profesora, confiesa que al principio pensó que los militares eran demasiado toscos para bailar, pero no fue así. "Estar en el ejército en sí mismo puede ser difícil, así que no estaba segura de qué tipo de ayuda podía aportar", afirma Hyang-jo. "Pero a medida que los soldados aprenden ballet, se ríen más y pasan un buen rato. Esto me hace pensar que ha valido la pena venir aquí", añade.
Mientras los bailarines practican el plié y suena música clásica, fuera del estudio, otro grupo de soldados juega al fútbol. Incluso el Comandante ha descubierto que estas clases les ayudan física y mentalmente en su tarea. El teniente coronel Heo Tae-sol cree que "el ballet curte; porque requiere una gran cantidad de fuerza física y es muy bueno para el fortalecimiento muscular, el aumento de la flexibilidad y la corrección de la postura".
Un remedio que se han convertido en toda una afición. Hay clase avanzada, y para principiantes. Y van muy en serio, porque ya están ensayando para la función de fin de año.

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