La ciudad
Sábado 28 de Mayo de 2016

Ahora, el Sanatorio de los Nuevos Ayres acusa al Pami por la muerte de un afiliado

Según el administrador, la obra social sabía que el efector no contaba con la complejidad para una neurocirugía que necesitaba un paciente.

El Sanatorio de los Nuevos Ayres replicó las críticas de Pami por la muerte de un paciente que derivó en la pérdida de casi 12 mil cápitas. Y acusó a la obra social de los jubilados por haber abandonado al afiliado. "El Pami sabe que no contamos con servicios de alta complejidad como una neurocirugía y no logró reubicarlo para que le hicieran la operación a tiempo", disparó el administrador del efector, Antonio Bernaba, quien reiteró que, de confirmarse la quita de pacientes, el sanatorio corre serio riesgo de tener que cerrar sus puertas.

   Bernaba participó ayer de una rueda de prensa junto al resto de las autoridades del Sanatorio de los Nuevos Ayres, sus empleados y la plantilla de profesionales médicos que se desempeña en el centro de salud.

   También hubo afiliados del Pami que desde hace años se atienden en el efector y ahora serán direccionados hacia el Hospital Italiano, quienes manifestaron su rechazo a la medida (ver aparte).

   El administrador del sanatorio salió al cruce de la denuncia de Pami que había responsabilizado al centro de salud por la muerte de Francisco Rivera, un afiliado de 67 años que ingresó al efector en diciembre con fuerte dolor de cabeza.

   Inicialmente sólo le recetaron analgésicos y volvió a su casa. Al día siguiente regresó a la guardia porque su sufrimiento no cesaba y decidieron dejarlo internado. Un mes después falleció esperando la cirugía neurológica que nunca se concretó y después de contraer un virus hospitalario.

   Las autoridades del Pami dijeron que hubo un presunto caso de abandono de persona y decidieron sacarle las 11.700 cápitas de afiliados al instituto que desde hace diez años tenía la clínica.

   Según Bernaba, "la negligencia y abandono del paciente estuvo por parte del Pami. La obra social estuvo en conocimiento de toda la situación. El Pami sabía que este caso nos excedía en complejidad, ya que no hacemos neurocirugías".

   "Todo el Pami sabía —continuó— a través de sus auditorías, que no podíamos con ese caso. De hecho estuvieron buscando dónde ubicar a ese paciente todos esos días. Si alguien es responsable, son ellos (por la obra social)".

   Para Bernaba, la explicación oficial de Pami "es más bien una excusa para justificar una medida discrecional que se tomó para beneficiar a un grupo privado, los nuevos gerenciadores del Hospital Italiano".

   "Detrás de la decisión administrativa —agregó— hay una definición política del gobierno nacional de favorecer a los grandes grupos privados de la salud y perjudicar a una cooperativa médica".

   En declaraciones a La Ocho, Bernaba remarcó que el retiro de la cápita "nos dejó al borde del cierre, porque representa el 80 por ciento de nuestra facturación. Así, será muy difícil que tengamos continuidad".

   Luego confirmó la presentación de un recurso de amparo en la Justicia para frenar la decisión de la obra social.

De no revertirse la medida administrativa en Tribunales, "unas 200 personas se quedarán sin su fuente de ingreso", alertó el administrador del Sanatorio de los Nuevos Ayres.


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