Policiales
Jueves 07 de Julio de 2016

Agreden a su cuñado y recibe un tiro en la cara

Emanuel V., de 23 años, fue gravemente herido por dos adolescentes que le dispararon a la familia de un vecino a raíz de broncas de barrio

"Peter" y "Luca" tienen 16 y 17 años. Integran una gavilla que desde su base en Gorriti y Fraga tienen a mal traer a los vecinos del sector más pobre de Ludueña. El martes por la noche tuvieron el enésimo cruce de palabras con otro adolescente del barrio que derivó en una balacera con un herido: Emanuel V., de 23 años, recibió un balazo a la altura de la sien derecha que le atravesó el pómulo con orificio de salida. Quedo internado grave y al cierre de esta edición seguía en observación en el Hospital Clemente Alvarez.

"Estos pibes se creen los dueños del barrio. Te miran mal y ya te quieren agarrar a tiros. Con Cristian tuvieron un cruce hace un mes porque le dijeron un par de barbaridades a la novia. El muchacho hace kick boxing y los invitó a pelear mano a mano en la calle. Pero estos no se andan agarrando a piñas. Desde entonces lo buscaban para cagarlo a tiros y ayer (por el martes) a la noche lo siguieron hasta la casa. Y pasó lo que pasó: le dispararon al bulto y le pegaron un tiro al cuñado, Emanuel, que no tenía nada que ver con nada", reseñó una vecina.

Dueños. Cristian tiene 17 años y vive con su familia en Esquiú al 6500. Entrena full contact o kick boxing y vive a una cuadra del punto de encuentro de Luca y Peter con una veintena de pibes del barrio que componen, dicen los vecinos, una gavilla de arrebatadores.

"Hace unos días le robaron mal la casa a un vecino. Y a fines del año pasado a un pibe le pasaron con la moto por arriba de la cabeza. Todo porque se creen amos y señores del barrio. Te buscan y cuando saltás, vienen todos y te picotean (atacan en grupo)" explicó un vecino.

El martes, Cristian volvía del gimnasio en su Renault Clio gris y al pasar por Gorriti y Fraga, Luca y Peter intentaron cruzarle sus motos. Así comenzó una breve persecución hasta la puerta de la casa de Cristian, donde se cruzaron amenazas. Todo terminó cuando Peter gritó: "Vos aguantá que ya volvemos". Eran poco más de las 19.

Una hora más tarde Cristian, su mamá, su hermana, su cuñado y su sobrino de un año se aprestaban a ir de compras en dos autos: el Clio de Cristian y el Corsa de Emanuel. Cristian ya estaba sentado al volante con su sobrino en brazos, cuando por Esquiú aparecieron Peter y Luca en una moto 110 desvencijada.

Los adolescentes dispararon al bulto y una bala cruzó todo el Clio de Cristian y perforó la puerta delantera del lado del conductor. Otra impactó en el rostro de Emanuel, que estaba a punto de entrar a su auto. Los agresores se perdieron en la oscuridad.

Rápido. Un llamado al 911 alertó sobre el incidente y un móvil del Comando Radioeléctrico llegó al lugar. "Decí que los vigilantes que llegaron actuaron rápido. Preguntaron quiénes habían sido y salieron a buscarlos. En media hora los habían agarrado y recuperado el arma", explicó una vecina.

Mientras Emanuel era socorrido por una ambulancia del Sies, la policía detuvo a Peter y Luca a pocas cuadras de la escena del hecho. Según precisaron fuentes allegadas a la pesquisa, la madre de Luca entregó a la policía un revólver calibre 32 con cachas de madera que el pibe dejó en su casa minutos después del ataque a balazos. En el barrio ya se había viralizado una foto del pibe empuñando esa misma arma.

Al ser menores de edad, ambos quedaron a disposición de la Justicia de Menores que ayer corroboraba sus respectivos antecedentes.

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