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Martes 28 de Junio de 2011

Acelerador a fondo

Más allá del momento en que el aumento de la tarifa de taxis se materialice permanece inconcluso el debate respecto de la calidad de este servicio público.

Más allá del momento en que el aumento de la tarifa de taxis se materialice, en función de una proximidad de las elecciones provinciales que alimenta temores por el costo político a pagar, permanece inconcluso el debate respecto de la calidad de este servicio público.

Una discusión que aún deben saldar los responsables directos de la prestación: el Estado, que la considera aceptable, y los titulares de licencias y peones de taxis.

De hecho, hasta fines del año pasado y principios de 2011 el municipio había sancionado a 133 taxistas por incumplir el horario fijado por norma para circular por la ciudad.

Para los taxistas, los déficit por revertir son la falta de choferes nocturnos, la inseguridad en ese segmento horario (una problemática que, en rigor, afecta a todos los rosarinos) y la consiguiente reticencia a ingresar a las zonas de riesgo. También los inconvenientes causados por la creciente cantidad de vehículos en el microcentro.

El malestar de los usuarios del servicio, en tanto, se palpa en las calles y exige una respuesta
 

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