Policiales
Jueves 18 de Agosto de 2016

Absuelven por segunda vez a un joven acusado por un homicidio

Carlos Daniel A. fue absuelto en 1ª instancia y luego condenado a 11 años de prisión por matar a Enzo Martínez. Ahora volvieron a desvincularlo

"Acá hay dos familias destrozadas: la del chico muerto y la mía. Y todos los familiares queremos que la policía actúe", decía en febrero de 2013 a este diario la tía de Carlos Daniel A., un joven de 20 años al que en su barrio apuntaban por el crimen de Enzo Martínez, un adolescente de 15 años baleado en el medio de una pelea desatada en una fiesta de cumpleaños. La mujer aseguraba que su sobrino era inocente y que el homicidio había ocurrido en medio de una gresca entre bandas. El agresor fue apresado a los pocos días en la puerta de Tribunales y la historia judicial en la que estuvo enredado finalizó el martes. Un tribunal de segunda instancia lo absolvió ante las contradicciones de los testigos que dieron sus versiones en el expediente.

Idas y vueltas. Esta es la segunda vez que Carlos Daniel A., de 24 años, es absuelto por el mismo crimen. En abril de 2015 la jueza de Sentencia Marisol Usandizaga lo dejó en libertad al término de un juicio escrito al no advertir certeza de su responsabilidad.

Pero ese fallo fue apelado por la Fiscalía y, cinco meses después, dos camaristas no pensaron lo mismo que la magistrada. En un fallo dividido, los jueces Adolfo Prunotto Laborde y Carlos Carbone, con el voto en disidencia de Guillermo Llaudet, revocaron la sentencia. Plantearon que los dichos de los testigos debían valorarse de otro modo y mandaron la causa a otro juzgado para una nueva sentencia.

Con esas instrucciones fue otro juez de Sentencia, Ismael Manfrín, quien en febrero pasado dictó una condena de 11 años y 6 meses de prisión para Carlos A. como autor de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Pero esta vez, la que apeló fue la defensa del muchacho y lo hizo ante otros tres jueces de Cámara que ahora le dieron la razón. Carina Lurati y Alfredo Ivaldi Artacho (Georgina Depetris se abstuvo de votar) plantearon que no existe certeza de la participación del acusado en el crimen de Enzo Martínez y que los testigos relataron el hecho en forma contradictoria entre sí.

"En el ámbito penal existe un estándar de prueba que exige que el hecho atribuido debe estar confirmado más allá de toda duda razonable", dijeron los jueces, y aclararon que en este caso subsisten dudas que juegan en favor del acusado. Por eso revocaron la condena, ordenaron la absolución del imputado y "el cese de toda medida restrictiva de su libertad".

Fin de fiesta. Enzo Eduardo Martínez murió el viernes 22 de febrero de 2013. Una semana antes había recibido un disparo de escopeta en el pecho tras asistir al cumpleaños de una chica junto con un grupo de amigos.

Fue cerca de las 4.30 en una cortada cercana a Cochabamba y Lima. Allí coincidieron dos grupos de jóvenes, hubo insultos y amenazas. De un bando dijeron estar "enfierrados". Ante esa situación el padre de la cumpleañera dio por terminada la fiesta y empezó a echar a todos. Lo que contaron los testigos es que en ese momento una persona llegó con una escopeta y disparó al grupo en el que estaba Enzo.

Días después Griselda, la tía de Carlos A., salió a reclamar que se investigara el homicidio porque el frente de su casa había sido baleado en represalia contra su sobrino, de quien dijo que "lo apuntan como culpable aunque nadie lo vio". La mujer contó que el muchacho trabajaba en una distribuidora de galletitas y vivía con ella.

Por el territorio. "Fue una pelea entre bandas de pibes que hace un tiempo se vienen peleando por ocupar un espacio en la esquina (Pasco y Servando Bayo) y se tiran con otros que paran en Lima y cometen delitos menores. Mi sobrino no fue el que disparó, pero si él hubiera sido quedaría impune, porque en todos estos días la policía ni vino a buscarlo", dijo.

El 1º de marzo A. fue detenido en Balcarce y Pellegrini, frente a Tribunales. Entonces comenzó el largo derrotero judicial que culminó esta semana. El fallo que lo absolvió plantea que se vio perjudicado ante la "incertidumbre" causada por las idas y vueltas del proceso penal. Y que si bien un tribunal de cámara tuvo otro criterio, "se debe evitar que el sistema se limite a buscar un nuevo juez que condene".

Para los jueces Lurati e Ivaldi "no puede afirmarse con certeza la responsabilidad penal de A." en el homicidio. Remarcaron que la acusación, con una pobre investigación policial, recae en las declaraciones de testigos que lo señalan como autor del disparo pero "son contradictorios entre sí". Además consideraron "llamativo" que todos se presentaran a declarar al mismo tiempo, varios días después del hecho. Tres de ellos dijeron que A. entró a la fiesta con un arma, otros dos que luego de una pelea fue a su casa a buscar una escopeta pero no volvió a entrar. Otro, que entró y apuntó. Un séptimo testigo, que entró pero no apuntó. Y algunos dijeron que disparó desde un pasillo.

En contraste, la chica que cumplía años dijo que dos de esos testigos no fueron a su fiesta y de hecho no aparecen en las fotos. Y tanto ella como su padre no apuntaron a A., el joven que ayer se fue absuelto.

Comentarios