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Jueves 17 de Septiembre de 2015

A vigilar la firma de los ministros

Dicen que los últimos días de los gobiernos suelen deparar algunas sorpresas. Es que cerca del final de los mandatos es tiempo propicio para que se consumen algunas decisiones que por diversas razones no pudieron concretarse previamente.

Dicen que los últimos días de los gobiernos suelen deparar algunas sorpresas. Es que cerca del final de los mandatos es tiempo propicio para que se consumen algunas decisiones que por diversas razones no pudieron concretarse previamente. Y no se trata de cuestiones que sirvan a la comunidad, más bien de otras que no tienen fines demasiado claros. Un ejemplo de este tipò de situaciones podría llegar a consumarse en el área de Salud del gobierno santafesino. Lo insólito del caso es que si los rumores son ciertos, la resolución que podría firmar el actual ministro del área contradice lo que pregonó el propio gobernador. durante su gestión.  Se trata de la posibilidad de que las droguerías puedan venderse entre sí, algo que se había prohibido para no facilitar el comercio de medicamentos robados. ¿Se volverá para atrás con tan delicada cuestión?

Un tropezón a veces no es caída

Ayer estuvo en Rosario Mauricio Macri. Al final del acto, donde anunció su plan de lucha contra el narcotráfico, desde la pequeña tarima del club Punta Brown buscó a Jorge Boasso para saludarlo y en ese intento  trastabilló. Fue entonces cuando el concejal logró sostenerlo para evitar una segura caída y se abrazaron cálidamente.

El enojo de los vecinalistas

Un grupo de vecinalistas que fue al Concejo a plantear sus críticas al funcionamiento del Presupuesto Participativo se quedaron con una sensación poco grata. Y no tuvo que ver con las respuestas que encontraron a su planteo, sino con ciertas formas. Y las miradas confluyeron en Carlos Comi, a quien varios de los asistentes le atribuyen un trato cuánto menos descortés.  No les molestó, en realidad, que Comi tuviese una mirada distinta sobre la cuestión; pero sí sus respuestas descalificadoras y hasta agresivas. “Machista”, dijo una de las asistentes en el propio Concejo,  de manera que la pudiesen oír quienes estaban cerca. Tal vez el edil estaba en un mal día;  o tomó de mala manera los cuestionamientos a una de las “joyas” de la Municipalidad o, quizás, las elecciones de octubre lo tienen estresado y de malhumor. Que se calme.

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