La ciudad
Martes 22 de Noviembre de 2016

A punta de pistola, asaltaron a un científico y le robaron su computadora de trabajo

El director del Instituto Max Plack de Rosario fue víctima de un violento asalto en el barrio porteño de Pompeya.

El científico Claudio Fernández fue víctima de un violento asalto en el barrio porteño de Pompeya, cuando una banda de delincuentes interceptó el auto en el que viajaba y a punta de pistola le robaron la computadora que contenía el archivo de años de trabajo. "Estaba entregado, pensé que me mataban", reflexionó.

Claudio Fernández es director del Instituto Max Planck de Biología Estructural, Química y Biofísica Molecular de Rosario, dependiente de la UNR y la Sociedad Max Planck de Alemania, país en el que trabajó durante años hasta que decidió retornar a la Argentina junto a su familia. El Max Planck de Rosario es una de las instituciones más prestigiosas por sus avances en el estudio de enfermedades como el Alzheimer y el mal de Parkinson. Pero ahora Fernandéz confiesa que está devastado. El robo fue la noche del miércoles de la semana pasada pero recién ahora se siente con fuerza para hablar.

Aquella noche, cerca de las 22, viajaba en un remís por la ciudad de Buenos Aires. Recién salía de un congreso científico y habían dejado en el camino a otras dos investigadoras cuando al llegar a una esquina del barrio de Pompeya dos autos salieron a cortarle el paso, uno por delante y otro por detrás. De los vehículos descendieron entre cinco y seis sujetos armados que hicieron bajar del remís al científico que trabaja en Rosario y al chofer. Colocándoles armas en la cabeza los amenazaron de muerte una y otra vez, hasta que se llevaron el auto y la computadora de Fernández, una notebook marca Dell de 14 pulgadas y dos discos de backup que contenían el archivo de años de trabajo.

"Todo duró unos cinco minutos. Yo creo que estaba tranquilo porque estaba entregado, pensé que me mataban. Y no nos pegaron un tiro porque no quisieron", contó Fernández a La Capital. Sostuvo además que, por la logística y tranquilidad con la que actuaron los delincuentes, no le caben dudas que hubo una zona liberada".

Dijo que además de la violencia física cuando los sacaron del remís lo peor fue la violencia psicológica que ejercieron los delincuentes, que en varias ocasiones amenazaron con matarlos. "Vi el desprecio por la vida en la cara de esos tipo, fue un juego perverso", relató.

Fernández pide ayuda para dar con cualquier dato que le permita recuperar la computadora robada, una notebook Dell de 14 pulgadas, donde tenía material tanto de su trabajo en el Instituto Max Planck como de la labor de divulgación que realiza con las escuelas secundarias de Rosario.

Comentarios