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Martes 14 de Octubre de 2014

A Newell’s, sólo la victoria

Sencillamente es un juego periodístico. No más que eso. La pretensión madre es predecir algo tan vano como aventurar lo que puede pasar el domingo en una nueva edición del clásico rosarino entre Central y Newell’s.

Sencillamente es un juego periodístico. No más que eso. La pretensión madre es predecir algo tan vano como aventurar lo que puede pasar el domingo en una nueva edición del clásico rosarino entre Central y Newell’s. Un ejercicio que se hace desde la comodidad del observador descomprometido, pero que siempre clava la mirada esperanzadora en el acontecimiento futbolístico que paraliza a la ciudad más pasional del país.

Tampoco es demasiado original la perorata elegida para matizar cada previa. Todo el mundo sabe que se trata de un partido que pocas veces reconoce antecedentes y que siempre está agazapado para darles la espalda a los vaticinios. La idea de estas líneas es ir un poco más allá con franqueza y asumir los riesgos de esa sinceridad. Por eso no hay dudas de que a Newell’s no le cabe otro resultado que una victoria. Nadie saldrá a decirlo públicamente, pero el plantel y el cuerpo técnico rojinegros saben que están ante la oportunidad de cerrar esa herida que todavía supura por haber perdido los últimos dos clásicos.

Ni hablar la gente, que el domingo ante River se encargó de trasladar esa presión con un sugestivo como repudiable mensaje en forma de cántico y bandera. Los jugadores de Newell’s entienden como pocos que ganar el clásico en el Gigante tiene la fuerza de borrarlo todo. Es imposible que salgan indemnes de lo que suceda en los 90 minutos. Aunque sólo un triunfo podrá exonerarlos de esa creencia que está instalada: que teniendo mejor equipo que Central aún no pudieron ganarle.

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