Día del Amigo
Domingo 09 de Octubre de 2016

"A mi hijo lo mataron por no unirse a una banda para vender drogas"

Lo dice Walter Mena, cuyo hijo fue asesinado en Mitre y Montevideo. El hombre acusa con nombre y apellido a los crimimales.

A las cinco de la mañana del domingo pasado Walter Raúl Mena, de 26 años, fue asesinado a tiros en la céntrica esquina de Montevideo y Mitre. Estaba con una pareja amiga y con Lorena, su mujer. El muchacho trabajaba como electricista y hacía changas con su padre. A pesar de haber nacido y vivido en la conflictiva zona sureste de la ciudad, el último tiempo lo pasó en la zona oeste junto a su pareja y las hijas de ella. El tenía hijos de una relación anterior y ahora volvía a estar enamorado. Walter, su padre, relaciona el crimen con una serie de atentados, intimidaciones y amenazas que sufrió en estos últimos meses en su casa de zona sur, siempre el sur, y con una regla de oro de la mafia: "Estás con nosotros o sos nuestro enemigo". Sin margen para ser neutral (ver página 40).

"Waltercito", como lo llama su padre al hablar con La Capital, fue amigo de la infancia de un muchacho apodado "Teletubi", quien es parte de la banda de René U., un joven que está preso en la Unidad 11 de Piñero condenado por la muerte de Roberto "Pimpi" Caminos, el antiguo jefe del paravalanchas de Newell's Old Boys asesinado en marzo de 2010. René y Walter "jugaban juntos y se conocían bien", dice Silvia, la madre de Mena. Pero, según dicen los padres del pibe asesinado, dejaron de verse y "no eran más amigos de grandes".

Sin embargo, las balaceras contra el frente de la casa de los Mena, en Laferrere y Sánchez de Thompson, los piedrazos y el asesinato de Walter tuvieron para su papá un objetivo sinuoso: "Que él se uniera y fuera amigo de nuevo de esa banda porque si no nos sacaban la casa para usarla como búnker, para robarnos". Y a medida que habla, Walter llora y dice: "Me lo mataron y somos gente de trabajo".

En una mesa de un bar estan sentados Walter y Silvia. La mujer mira para otro lado, como escapándose por los ventanales del local. Frente a ella su esposo se ve avejentado en sus 50 y pico. No sabe cómo nombrar la injusticia, no sabe cómo llegó hasta ese bar para hablar de una muerte que no acepta.

—¿Qué sabe de la muerte de su hijo a una semana del hecho?

Desde la Fiscalía me dijeron que no tomara contacto con la prensa, que iba a complicar las cosas, pero yo les dije que hice tres denuncias antes de ésto, en julio y en agosto, y que no me dieron bola. Me llegaron fotos por WhatsApp de la persona que le tiró mi hijo, del auto en el que iba. También recibí un mensaje de la persona que lo entregó en el boliche donde estuvo antes que lo mataran y le dijo al tirador «acá lo tenés a Walter Mena». Están investigando, pero no sé. Encontré a otro padre, el de Roberto "Cachi" Ruiz Díaz, al que mataron ese mismo domingo y desde el mismo auto desde el que le tiraron a Waltercito. Ese auto estuvo en una manifestación que hicieron los vecinos de calle Grandoli y la policía lo dejó ir. Fue la noche del martes pasado. La Justicia es lerda en Rosario, capital de la droga.

"A Walter lo mataron porque no quiso volver a la banda que conocía de chico y que quería que él venda droga"

—¿Cómo fueron los atentados que sufrió su familia?

El Jueves Santo me apedrearon la casa. Fue la banda de Teletubi que quería que mi hijo se sumara a ellos, que vendiera cocaína para ellos. No sé por que a mi hijo. En su niñez él fue amigo de René U. y cuando eran chicos yo hablaba con ellos, me escuchaban.

Silvia, la madre del joven, interrumpe. "Mi hijo era una gran persona. Nunca hizo algo indebido. A veces me contaba que los pibes iban a hacer algo que él no estaba de acuerdo y yo le decía que si tenía que hacer algo que no quería que viniera a casa"

—¿Como siguió la historia?

Unos días después volvieron a tirarme piedras y el Día del Amigo, en julio, me balearon la casa. Fueron 22 tiros de 9 milímetros según la policía. Entonces vino a hablarme Martín L., un hombre que está en la banda de Teletubi y que entregó a (el barra brava)Matías "Cuatrerito" Franchetti para que lo mataran cuando salía de la cancha de Newell's (el pasado 7 de junio). Ese hombre me dijo: «Calmate viejo, yo voy a parar la bronca». Pero no paró.

—¿Usted hizo las denuncias?

Varias veces. En la comisaría, en Tribunales y en Fiscalía. Me dijeron que el fiscal Adrián Spelta quería hablar conmigo. Me preguntó si yo tenía que ver con otras personas de apellido Mena y tuvimos un entredicho porque me estaba investigando a mí. Lo que pasa es que como yo soy operario metalúrgico me dieron la espalda. Desde Fiscalía toman más en cuenta a quien tiene plata. Spelta me echó de su despacho.

—¿Que sucedió después de la reunión en Fiscalía?

Un día después me volvieron a balear la casa dos veces: a la madrugada y a las cinco de la tarde. Fueron Martín L. y Teletubi. Nosotros los vimos, pero cuando hicimos la denuncia vino Martín L. otra vez a pedirnos que la levantáramos. No lo hicimos y resulta que el fiscal los apresó pero los dejó libres porque no les encontró el arma. A nosotros ni nos llamaron para declarar.

—¿Tras esos hechos ustedes se mudaron del barrio?

El 27 de julio la misma gente de la seccional nos convenció de que nos mudáramos. Iba a pedir una custodia, pero ese trámite tarda como tres meses. Una madrugada se acercó un móvil y los policías nos dijeron que si les dábamos 1.200 pesos nos custodiaban mientras nos mudábamos.

—Fue como un adicional, un servicio que le hicieron.

No sé. Vinieron, me lo ofrecieron, les pagué y se fueron. En una hora el policía se llevó 1.200 pesos y después, cada vez que yo venía al barrio, me cobraban 200 pesos para acompañarme y para que no me balearan.

"En ese barrio te aprietan hasta que te vas. A varios les pasó lo mismo. Se vive muy mal ahí"

La pareja hace silencio. Lloran con lentitud y con voz quebrada cuentan que tuvieron que dejar el barrio en el que vivieron 50 años. Recuerdan que "Waltercito" era feliz con Lorena y los hijos de ella. Que trabajan, que no merecen ésto. "Vivimos mal, muy precariamente, alquilamos y perdimos todo. Además no tenemos más a Waltercito". Intentaron permutar la casa en que vivían por otra. Pero la cosa no funcionó.

—¿La casa de calle Laferrere se la ocuparon?

Intentamos cambiar la casa. Primero a una familia, pero ellos los balearon y se fueron. Y después a una gente que puso una peluquería pero también los echaron tirándoles una bomba molotov. Serían los últimos días de septiembre. Cuando fui a ver qué pasaba, un muchacho me dijo que me iban a matar a mi, a mi mujer y a mi hijo. Fue el mismo que mató a Walter. Lo reconocimos por fotos y éste tipo es amigo de Teletubi y uno que llaman "Peladito".

—¿Esta banda usurpa las viviendas del barrio?

En el barrio, en toda la zona del Fonavi de Grandoli y Gutiérrez, se vive muy mal. Te pasan papelitos por abajo de la puerta para que te vayas y hasta las mujeres llevan los celulares en unos bolsillitos de las bombachas para que no se los roben. Todos en la cuadra de Laferrere donde vivíamos le tienen miedo a esta banda. Como será que al velorio de mi hijo, que era querido por todos, no quiso ir ningún vecino por miedo a que después les pase algo. Te aprietan hasta que te vas, a varios les pasó. Se vive mal ahí.

Walter pide "perdón por las lágrimas" y cuenta que su hijo estuvo con Lorena en el boliche "Boricua" hasta poco antes de ser atacados. Que cuando se enteraron fueron al Heca. "Ni nos higienizamos. Fuimos corriendo al Heca. La vimos a Lorena y nos contó que ella vio a los que lo mataron a Walter, que el auto venía despacio y que el tipo bajó la ventanilla y le tiraron. Que dos patrulleros que estaban ahí, parados cerca y vieron todo, ni siquiera siguieron al auto con los asesinos. Así murió mi único hijo", dijo Walter Raúl Mena, un operario metalúrgico que tuvo que sepultar a su hijo tras decidir donar sus órganos "porque era una muy buena persona. Ahora Waltercito recorre el país salvando otra gente que necesita sus órganos", concluye.


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