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Domingo 28 de Agosto de 2016

"A las mujeres, tener buen sexo nos da poder", dijo la sexóloga Alessandra Rampolla

La sexóloga llega a Rosario con "Encuentros y desencuentros, del amor a las medias rotas", un show en el que interactúa con el público y ofrece sus consejos para mejorar los encuentros íntimos y la vida en pareja y disfrutar más del sexo. Días antes, dialogó con Más: rutina, deseo, erotismo y machismo en una charla imperdible.

"¡Aló!". A la hora pautada Alessandra Rampolla responde el llamado desde Puerto Rico. En pocos días más estará en Rosario con su espectáculo "Encuentros y desencuentros, del amor a las medias rotas", en el que despliega sus conocimientos profesionales, su sensualidad y su training mediático al servicio de un tema que le interesa a todo el mundo, o casi: la sexualidad.

Son las 16 , y hace frío. La redacción de La Capital está en pleno movimiento. Apuro un café mientras pienso qué preguntarle a una persona que desde hace años se la pasa respondiendo inquietudes de todo tipo, de personas de todas las edades, de los perfiles más diversos, y en todo el mundo. ¿Hay algo que no se haya dicho en relación al sexo? ¿Algo que no se haya escrito? ¿Algo distinto que se le pueda preguntar a Alessandra Rampolla? Mientras sigo pensando, marco el número indicado y escucho el "Aló". Ya no hay tiempo de inventar nada.

Estoy algo tensa, es inevitable. Un tema que despierta tanto interés... Creo que ella comprende que la mayoría de los periodistas nos ponemos un poco nerviosos: cierto pudor sumado a esa obsesión por ser originales, por sacarle una buena nota a la estrella de la televisión que más sabe sobre sexo. Por eso, la especialista, escritora, conductora, bloguera (y hasta modelo de ropa interior) es la que rompe el hielo. Sabe cómo. Me pregunta cómo estoy, qué tal el día, y sonríe... su calidez traspasa el teléfono.

Suelto el saludo de rigor, y lo único que se me ocurre es repetir en voz alta el nombre de su nuevo espectáculo: "Encuentros y desencuentros, del amor a las medias rotas". Ahora sí, hago la primera pregunta:

—¿Las medias rotas son las responsables del desencuentro?

—(Se ríe, pero en menos de diez segundos cambia el tono de voz y se escucha a la terapeuta)... No se trata sólo de cuidar el detalle, pero sí, es importante el pequeño cuidado. Eso de ponerse las medias rotas en determinado momento implica cierta desconsideración del otro. Las parejas tienden a relajarse. En cierto modo porque están cómodos, habituados, porque entran en esa zona de confort, que no está mal, pero eso a veces lleva al descuido. Por eso propongo volver a aquello que te importaba mucho al principio. Piensa: ¿qué te ponías en las primeras citas? ¿Cómo te arreglabas o preparabas para el otro en esos primeros encuentros? A ver... es natural que se afloje la cosa con los años, no pueden ser todos los momentos tan tan tan taaaan, pero descuidarse es distinto...

—¿Hay que volver todo el tiempo a la conquista?

—Un poco sí. Lo que sucede es que el otro ya está ahí, ya está capturado... ¡Y entonces uno cree que ya no tiene que hacer más nada! En términos de pareja propongo rescatar lo que es distinto, es clave. Y es algo que siempre me preguntan... Ahora, yo como sexóloga no te voy a dar una técnica para salvar el matrimonio. Sí te voy a llevar a que te interrogues: cómo se cuida eso que has construido, cómo se es amable, amoroso, considerado con la pareja, cuánto te interesa cómo está la otra parte, cómo se siente, qué siente... si eso está, te aseguro que hay espacio para que fluya el erotismo.

—Entonces con el paso de los años no tienen por qué empeorar los encuentros sexuales o hacerse más esporádicos

—Claro que no, es un mito. Es cómo tú manejas el tiempo. La vida es cambiante, las relaciones, las personas cambian. Si no estás activamente presente en tu relación de pareja, mirando y aceptando a quien tienes al lado (que no es el mismo de hace cinco años), entonces no va a funcionar. Hay que ponerse ese chip de mantener la prioridad, seguir mirando, prestando atención a sus cambios, a su evolución y a la dinámica que hay entre ustedes. ¿Puedes creer que veinte años después hay parejas que tienen el mismo sexo, en el mismo orden, del mismo modo y en el mismo lugar? Ufff... ¡El aburrimiento total! Redescubriendo estas cosas que menciono aparecen cosas distintas. ¡Probamos esta postura hoy, y mira: nos fuimos con algo nuevo! ¡A tu pareja o a ti les duele algo, la espalda, la cadera, prueba tener relaciones en una posición diferente y tal vez aparece alguna sensación distinta, algo que no conocían! Pero si no está la conexión emocional, nada funciona...

—Entonces, ¿cómo es que hay parejas que dicen: "Nos llevamos remal pero en la cama somos fuego"?

—Mira, la pasión es pasión, y quien pega el grito con pasión en una discusión tal vez en la cama tiene esa misma adrenalina... Hay estragos emocionales que suelen tener esas relaciones, que son tóxicas. Yo no las recomiendo. Habrá mucho que trabajar en esa pareja... La intensidad en la pasión muchas veces requiere de una terapia. Es que el temperamento de quien amas tal vez no es lo más indicado...

—Si dos personas deciden mejorar sus relaciones sexuales y apuestan a eso, ¿puede haber cambios más allá del tiempo que hayan pasado juntos?

—Puede pasar y puede que no. En una pareja que se pone de acuerdo en esto hay que transitar un proceso, un reaprendizaje en lo sexual, ponerse el sombrero de explorador y realmente pensar en el otro como si no fuera alguien conocido. Es un desafío...

—Hay mujeres que cuando tienen determinada edad, tal vez más de 60 o 70 años dicen: "Listo, ya está, el sexo no es para mí...".

—Bueno, una mujer que por ejemplo ha entrado en menopausia tal vez necesita algo más. Y si me preguntas, el sexo de los 22 no será el de los 62. Amorosa y amablemente hay que descubrir cómo estamos ahora... y eso puede ser muy divertido. Pero hay que decirlo, hablarlo. Lo que pasa muchas veces es que no sólo la mujer, sino los dos están disconformes; no quieren decir, no quieren sentirse mal ni hacerlo sentir mal al otro. Y empiezan a evitar y evitar, y —reitero— donde hay distancia no puede haber complicidad ni enganche erótico. El sexo une, apega, y todo eso se da cuando hay cercanía.

—En el caso de las mujeres, muchas veces no encuentran con quién hablar de lo que les pasa. ¿Es su ginecólogo el profesional adecuado?

—Creo que cualquiera que se ha instruido en medicina está capacitado para responder y debe hacerlo. Habilitar a la persona a hablar y preguntar. Muchos ginecólogos cubren la parte sexológica, y a mí como sexóloga a veces me hacen consultas de cosas que son para los ginecólogos. Lo importante es escuchar y derivar si hace falta. Pero hay muchos médicos que no tienen esa formación y tal vez no se sienten a gusto con estos temas. No te dicen nada y ¡zas! te quedas con la duda. Si no estás capacitado, si escapa a tu expertise, pues lo dices y recomiendas otro profesional. La Argentina tiene psicólogos bien instruidos en sexualidad. La comunidad médica haría un bien muy grande cuando viendo desde lo médico que hay cosas que generan dificultades sexuales habilitan el intercambio con el paciente, y lo derivan. Por ejemplo, con mi ginecóloga ¡siempre hablamos de sexo! Bueno, no sé si es porque soy yo (se ríe). Volviendo al tema, para mí es importante poder sentirte a gusto con tu ginecólogo o ginecóloga, es algo que hay que tener en cuenta. Con los urólogos también, todos quienes trabajan con partes del cuerpo asociadas directamente a la sexualidad deben tener entrenamiento en la entrevista médica de los temas vinculados con ella.


"En una pareja, a nivel sexual, hay que ponerse el sombrero de explorador y actuar como si no conocieras al otro. Un reaprendizaje, todo un desafío"

—¿El sexo que se disfruta mejora la calidad de vida?

—Sí. Uno puede elegir ser feliz en muchas circunstancias, no digo que el célibe no puede ser feliz, no digo que no, pero la actividad sexual ayuda mucho a promover nuestra felicidad. Desde todos los beneficios físicos como la generación de las endorfinas, la relajación, la claridad mental, la salud física en general, también nos ayuda a estar en mejores condiciones para enfrentar el estrés y la vida... y si es en pareja está comprobadísimo que mejora todo. El cariño, las caricias, el liberar las emociones, el compartir esa energía... es amor, conexión, ¡sensaciones divinas, deliciosas!... todo lo sexual es positivo. Se vive mejor cuando la sexualidad fluye.

—Cuando hay hijos suelen aparecer más condicionamientos a la hora de encontrarse sexualmente con el otro. ¿Qué podés decir sobre esto? ¿Cómo se logra sostener la intimidad cuando los niños pequeños o adolescentes están en la casa y hay pocos momentos para estar a solas?

—Los condicionamientos casi siempre son de nuestra cabeza. Aquello que escuchamos y pensamos que es cierto, lo que pensamos que tenemos que hacer. Y esto pesa en la cultura de la familia. Esos condicionamientos dependerán mucho de la historia de ese grupo familiar. En mi casa sabíamos que cuando la puerta estaba trancada en el dormitorio era señal de que había intimidad. Y en otras casas jamás se trababa la puerta, y vaya saber uno en qué momento se encontraban. Con esto voy a que son los padres los que deben fomentar el respeto por la intimidad. No es bueno que los chicos jamás se enteren de que sus padres siguen manteniendo su intimidad sexual, y que lo tomen como algo malo, raro, que no es bueno. Deben saber que es algo bello y no algo de la oscuridad. Pasa que nuestra cultura tiene demasiada influencia de lo religioso. Eso genera mucha culpa, sentimientos de no estar a gusto. La mujer latinoamericana está un poco complicada: por un lado nos dicen que como latinas somos calientes pero paradójicamente crecimos rodeadas de prejuicios en un contexto católico. Al final te preguntas, ¿soy la pudorosa o soy la caliente? Y eso da mucha incomodidad. Son traumas que se generan, con los que —sobre todo las mujeres—tenemos que luchar más o menos valientemente...

—O somos sexies y eróticas, pero mejor que no se note...

—¡Que no lo sepa nadie! Claro, nos acostumbraron a pensar que es "lady" la que no disfruta. Entonces, por una parte no quieres parecer que estás al acecho pero tampoco quieres ser la tonta. Las argentinas ya se enteraron de que es importante el placer sexual... ahora, es momento de integrar una cosa con la otra. ¡Vamos, que no resta cordura, ni elegancia, ni inteligencia ser una mujer erótica que disfruta del sexo! ¡Eso te hace más poderosa! El buen sexo, el gozar, el disfrute te da poder y autoestima. Esta es la idea fundamental para sentirse a gusto.

—La educación sexual que hoy se imparte en muchas escuelas, diferente a la de hace 30 o 40 años, ¿permitirá que haya chicos y chicas más libres y felices con su sexualidad?

—Creo que los niños y niñas de hoy —que no son todos—que reciben una buena educación sexual van a llegar más informados y estamos ganando mucho terreno allí. Hay muchas dificultades sexuales que se generan ante inicios traumáticos de las primeras experiencias. Por eso, a más información mejores recursos para resolver y para elegir. Se benefician con la información, es cierto, pero la escuela aún se queda en lo biológico, en lo referido a la salud, a la reproducción, ¡pero no te habla de tu corazón roto!, de cómo te sentiste porque tu amiga te traicionó porque besó al chico que te gustaba. No te invita a hablar de sentimientos, de bronca, de amor, de la pasión, de lo que se siente. Lo emocional no forma parte aún, y debería. La gran deuda es revelar ese espacio.


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"Lo de Cordera es inaceptable"

La conversación con Alessandra Rampolla sucede a una semana del escándalo que desataron las declaraciones del exlíder de Bersuit Vergarabat, el cantante Gustavo Cordera. La sexóloga no sabía el tenor de lo dicho por el hombre del espectáculo que recibió el repudio de muchos colegas, famosos y ciudadanos en general. Al mencionarle las declaraciones, no dudó en expresar su malestar: "¡Estoy espantada! Una persona que tiene el poder de los medios, cuya voz es poderosa, es muy fuerte en su mensaje, y lo que dijo, ¡qué nivel de violencia...! Es una invitación a la violencia, una justificación inaceptable".

Cordera había señalado que hay mujeres que son histéricas y por eso necesitan ser violadas para disfrutar del sexo, y que no tener intimidad con una menor "caliente" es de poco hombre.

"Lo que parece muy bien es que lo diga en voz alta para que digamos: «Esto no está nada bien». Esos comentarios no representan a los hombres en su totalidad, no quiero ser injusta con ellos. Pero es, claramente, una incitación a la violencia que todos colectivamente debemos repudiar. Y si bien es cierto que representa el pensamiento de tantos otros, nos demuestra todo lo que tenemos que hacer, que el tema de la violencia machista debe estar más presente para ser abordado, en todos los aspectos posibles. El punto es detectarla y repudiarla".

"Aún seguimos leyendo una definición de sexo que es penetración pene-vagina. Esa definición es sexista y machista. No incluye la caricia erótica, no incluye el clítoris ni el placer de la mujer. Hay muchas cosas que naturalizamos y que son machistas. Pero estoy optimista, vi lo de Argentina, lo de Perú hace unos días donde también se hizo la marcha de Ni Una Menos, es un lento proceso en el que los medios, y quienes tenemos voz, debemos colaborar".


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Datos útiles

La sexóloga Alessandra Rampolla se presenta en Rosario el 7 de septiembre en City Center. Las entradas pueden conseguirse online en la página www.citycenter-rosario.com.ar o en el 08002222489. También hay promociones para pasar una noche en el hotel Pullman, después del espectáculo. Rampolla está realizando una gira por distintos países de Latinoamérica, a poco de iniciar nuevas grabaciones para Fox del éxito "Escuela para maridos".

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