25 de Mayo
Domingo 04 de Septiembre de 2016

A 80 años de la célebre fotografía "Muerte de un miliciano"

La imagen de un soldado herido de muerte durante la Guerra Civil Española, tomada por Robert Capa, aún levanta polémica

Si Robert Capa tuvo la pericia de inmortalizar con su Leica la caída de un soldado al ser alcanzado por una bala o si fue un montaje en sus primeros días en la Guerra Civil Española sigue siendo un misterio sin resolver 80 años después de "Muerte de un miliciano", una de sus imágenes más polémicas.

El fotógrafo húngaro, cuyo verdadero nombre era Endre Erno Friedmann (22 de octubre de 1913-Thai Binh, Vietnam, 25 de mayo de 1954), unos de los reporteros gráficos más importantes del siglo XX, explicó años después en una entrevista radiofónica que la tomó desde una trinchera en el sur de España en medio de un asalto a los milicianos republicanos al inicio de la contienda (1936-1939).

"Me puse la cámara sobre la cabeza sin mirar siquiera y cuando se acercaban a la trinchera hice la foto", aseguró a la emisora neoyorquina WNBC una década después de aquel momento.

De aquel "click" surgió la imagen de un soldado republicano que parece caer al suelo, mientras una de sus manos sujeta un rifle que se escapa levemente del encuadre.

Según la versión oficial, la imagen fue tomada el 5 de septiembre de 1936 en Espejo, en la provincia española de Córdoba, y muestra la muerte del miliciano anarquista Federico Borrell García, captado por la Leica de Capa en el momento en el que una bala le alcanzaba.

Fue difundida por primera vez en el número 447 de la revista Vu el 23 de septiembre de 1936, pero tomó verdadera relevancia a raíz de su publicación en Life el 12 de julio de 1937, en un extenso reportaje sobre la Guerra Civil Española y sus víctimas. Se convirtió en un símbolo del conflicto y, en general, de la barbarie de las guerras.

Sin embargo, en las últimas décadas, varios expertos han puesto en duda el relato de Capa y han cuestionado la fecha, el lugar, la identidad del miliciano fallecido y, sobre todo, la veracidad de la famosa fotografía.

Uno de los primeros en preguntárselo fue el periodista Phillip Knightley, quien en 1975 hizo un experimento al cambiar el pie de foto original publicado por Life por el siguiente: "Un miliciano resbala y cae mientras se entrena para la acción". Así comprobó que el sentido de la fotografía cambiaba slo con el texto.

Desde entonces, la fotografía de Capa ha enfrentado a expertos de todo el mundo. Unos, tratando de defenderla. Otros, de desmontarla. Entre estos últimos está el español José Manuel Susperregui, quien la ha estudiado a fondo durante años.

"Esta imagen ha estado bajo sospecha prácticamente desde el principio", sostiene en declaraciones a DPA.

El experto, profesor jubilado de la Universidad del País Vasco, basa su tesis en varios argumentos: el primero, el hecho de que existan varias fotografías tomadas en el mismo lugar que "Muerte de un miliciano" y con un encuadre similar.

"Se puede hacer una foto a ciegas, como dijo Capa, pero no dos fotos a ciegas que compartan el mismo encuadre y con dos milicianos sobre el mismo metro cuadrado de terreno", explica.

Susperregui sostiene, además, que el fotógrafo fundador de la agencia Magnum giró la cámara diez grados a la izquierda al tomar la imagen.

"Eso tiene importancia porque Capa explica que los milicianos descienden y corren hacia la trinchera. Y su biógrafo dice que hay un barranco. Pero allí no hay ningún barranco. El miliciano no está corriendo, está posando", zanja.

"La escuela fotográfica de Capa fue la Guerra Civil Española y eso se puede apreciar en sus reportajes y publicaciones. A finales del año 38 las imágenes son auténticas, mejores, con más contenido", asegura el experto.

En todo caso, ocho décadas después de que Capa presionase el obturador de su cámara, "Muerte de un miliciano" sigue siendo una fotografía imperfectamente perfecta. Un ícono del fotoperiodismo.

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